¿Prosperar es enriquecerse?

*[[3Jn 1:2]] RV60* Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.

En los últimos tiempos ha ido creciendo un nuevo movimiento que se ha introducido dentro de las iglesias evangélicas, un seudo-evangelio, llamado por muchos, el evangelio de la prosperidad.

¿Qué tan contrario a la biblia puede ser ese evangelio?

-¿Acaso no afirma la palabra de Dios, que Él nos prospera?

-¿No obra Dios a nuestro favor?

Ciertamente a estas dos preguntas podemos responder afirmativamente.

Pero le añado dos preguntas más.

-¿La prosperidad de Dios significa nuestro enriquecimiento?

-¿Al Dios obrar a nuestro favor significa que no habrán dificultades?

Por supuesto que no.

Y dudo que alguno se atreviera a afirmar lo contrato.

No voy a hacer un intento por contradecir la prosperidad, la que viene de Dios, sino a que podamos entender en que manera somos prosperados.

Con mucha naturalidad vinculamos la prosperidad al aumento de bienes materiales. Decir “fulano prosperó” rápidamente pensamos (fulano tiene dinero)

Si alguno me dijere “deseo que prosperes”, mi mente automáticamente dirá: (Sí, necesito dinero).

Pero la idea bíblica es otra.

Prosperar, más que el hecho de adquirir bienes materiales, es la relación directa de poder tener el favor de Dios

*[[Jos 1:8c]] RV60* porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Yo uso este pasaje por las palabras específicas que utiliza (prosperar tu camino).

Alguno dirá: “Eso es que en todo lo que hagas y a donde quiera que vayas prosperarás y prosperarás”. Pero haré referencia de alguien en la biblia a quien Dios le prosperó su camino y no fue señor de nadie, ni recibió más por haber sido prosperado. Sí, este fue el criado de Abraham. La historia se narra en el capítulo 24 de Génesis, cuando Abraham lo había enviado a buscar una esposa para su hijo Isaac. En el versículo 21 el criado se preguntaba si Jehová había prosperado su viaje o no, en el versículo 40 Abraham le da la promesa de que Dios prosperaría el camino de su siervo, ¿A qué se refería con que prosperaría su camino? Pues aquí específicamente se refiere a que Dios lo guiaría y lo ayudaría para que se pudiera cumplir el propósito para el cual este hombre iba a hacer aquel viaje.

Por tanto, podemos concluir que cuando Dios nos prospera no necesariamente tiene que haber aumentado nuestro granero, ni tengo que haber adquirido mayor poder o influencia. Soy prosperado siempre que el favor de Dios me acompañe, cuando el Señor me ayuda a enfrentar una situación o me pone en paz con mis enemigos (Dios me ha prosperado) cuando Dios me abre puertas, cuando los gigantes se caen sin mi mayor esfuerzo, cuando maquinan mal contra mí y sin embargo termina siendo un bien. Cuando mi vida avanza en contra de todo pronóstico, cuando puedo caminar por encima de las tempestades de la vida. Cuando a pesar de todo puedo ver la mano de Dios a mi favor, Dios me ha prosperado.

Deseo que ustedes puedan ser prosperados en todo.

 

Artículo de: Jesús Alemán

Acerca de Jesús Alemán

Presidente de Jóvenes de la "Segunda Iglesia Bautista de Cárdenas" y Fundador de "EvangelioCuba". Lo puedes seguir en "Twitter"

2 respuestas a “¿Prosperar es enriquecerse?”

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